La sordera podría tener una curación en el futuro

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La pérdida total o parcial de audición es un problema cada vez más habitual en nuestra sociedad. La sobreexposición a ruidos fuertes, los decibelios registrados en las grandes ciudades y los efectos secundarios de medicaciones o determinadas patologías pueden llevarnos a la sordera. Sin embargo, la solución parece menos lejana.


Causas de la sordera


Los problemas de oído pueden tener un origen genético o no. En el primer caso, están relacionados con al menos sesenta genes que, alterados, pueden provocar hipoacusia y que transmisibles tanto por vía paterna como materna. Con respecto a los factores no congénitos, la sordera puede ser causada por sonidos constantes de alta intensidad, infecciones de diverso tipo en el canal auditivo, antibióticos o fármacos contra el cáncer, los procesos degenerativos asociados con el envejecimiento, etc.


En cualquier caso, hasta el momento los tratamientos se centran en potenciar los sonidos para mejorar la capacidad de discernimiento de la persona. 


¿Como hacerle frente?


Los audífonos y dispositivos para la pérdida auditiva son cada vez más complejos y sofisticados. Sin embargo, no sirven todavía para recuperar la audición, sino para potenciar y estimular el nivel de escucha restante. A diferencia de otros animales, el ser humano en su calidad de mamífero no posee la capacidad de regenerar las células auditivas de su oído interno cuando éstas resultan dañadas o destruidas. La pérdida de oído era, hasta este momento, un proceso degenerativo biológicamente irreversible. 


Nuevos horizontes


Desde la Universidad de Harvard (EEUU), un grupo de investigadores acaba de presentar en la revista Neuron las conclusiones de un nuevo estudio para el tratamiento de la sordera. Aunque todavía se encuentra en la fase preliminar de la investigación, se ha conseguido producir células ciliadas en una cóclea dañada.


Se trata de todo un hito, teniendo en cuenta que éstas son las primeras receptoras del sonido y las encargadas de generar el sentido de la audición. Al reemplazarlas, podría recuperarse un cierto porcentaje de la audición. Para lograrlo se ha usado un inhibidor de la gamma-secretasa (que bloquea la proteína Notch, involucrada en el desarrollo de la mayoría de los tejidos).


Aunque queda mucho camino por andar, las investigaciones hasta el momento realizadas son esperanzadoras. En el laboratorio han conseguido demostrar mediante un escáner cerebral que algunos sonidos eran efectivamente percibidos. 

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