La patente de Viagra está a punto de caducar en España

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Desde su puesta a la venta allá por 1998, Viagra de los laboratorios Pfizer se ha convertido no solo en el producto estrella de esta farmacéutica internacional, sino también en el objetivo de las redes de falsificación de medicamentos.


No en vano, la facturación por este tratamiento para la impotencia supera con mucho al resto de los fármacos disponibles en el mercado actual. Su tirón y su popularidad han animado durante tres lustros las redes ilegales de tráfico de medicamentos. Los genéricos de Viagra han encontrado en Internet un pasaporte ideal para llegar a los pacientes con impotencia que buscan una solución a su disfunción sexual.


¿Qué entendemos por Viagra genérico?


Hasta ahora, Viagra genérico era sinónimo de fármacos para la impotencia de dudosa procedencia. Al poseer Pfizer la licencia en exclusiva para el uso de Sildenafil, cualquier otra pastilla que lo presentase como principio activo quedaba automáticamente bajo sospecha. Se han realizado cientos de incautaciones de falsificaciones de Viagra a nivel internacional.


Los resultados de los análisis de dichos productos son alarmantes. Desde simples placebos hasta sustancias tóxicas de todo tipo, su contenido no corresponde en absoluto con lo que se entiende ordinariamente por un fármaco genérico. Viagra genérico era, hasta ahora, una trampa ideada por mafias de tráfico de medicamentos. Su mejor publicidad eran los bajos precios, que empujaban a muchos hombres a confiar ciegamente en las falsas pastillas azules para la impotencia.


El antes y el después de Viagra genérico


Sin embargo, el panorama promete sufrir un cambio notable a partir de este mes de junio. En España se producirá la caducidad de la patente, por lo que quedará abierta la posibilidad de comercializar legalmente fármacos a base de Sildenafil. Viagra genérico se convertirá en una realidad en España y podrá encontrarse en farmacias -eso sí, siempre por prescripción médica-.


Ya no será necesario recurrir al mercado negro para ajustarse el cinturón a la hora de comprar un tratamiento para la impotencia. La competencia entre farmacéuticas servirá para regular el mercado. Los grandes beneficiados de este “abismo de las patentes” serán sin duda los pacientes con disfunción eréctil. A partir de ahora, opten por Viagra o Viagra genérico, tendrán siempre la certeza de que están tomando un medicamento con total garantía.

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