La anorexia podría ser tratada con implantes cerebrales

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La anorexia nerviosa es, junto con la bulimia, uno de los trastornos alimentarios que más incidencia tienen en nuestra sociedad. Se trata de una patología transversal, que afecta tanto a hombres como a mujeres y no siempre es sencillo determinar sus causas. Son numerosos los factores que la desencadenan y empujan a los pacientes a castigar su cuerpo mediante la restricción de los alimentos ingeridos.


La baja autoestima, el perfeccionismo y la exigencia personal, así como otros condicionantes de tipo social, ambiental o cultural están íntimamente relacionados con la anorexia. Las consecuencias sobre la mente y el cuerpo de quienes la padecen son numerosas y van desde la pérdida de masa muscular a la aparición de alteraciones nerviosas, el estreñimiento, los problemas cardíacos o la hipoglucemia. Su tratamiento es largo y difícil. Una nueva técnica podría quirúrgica podría suponer un gran avance en este terreno.


Un marcapasos para la anorexia


Esta patología tiene un fuerte componente psicológico. Por ello, los expertos se esfuerzan por encontrar una vía para actuar de forma más efectiva sobre la mente de los enfermos. Las terapias específicas no siempre se revelan eficaces, pero acabamos de conocer una última innovación que promete resultados esperanzadores: la estimulación cerebral.


Se trata de trabajar directamente sobre este órgano mediante una técnica denominada DBS (estimulación profunda del cerebro), usada en la actualidad con enfermos de Parkinson y dolor crónico.


Claves de esta investigación


Investigadores del Centro de Neurociencia y la Red Universitaria de Salud Krembil (Canadá) se han servido de imágenes obtenidas mediante resonancias magnéticas para identificar un área concreta del cerebro, entre el lazo izquierdo y el derecho, relacionada anteriormente con pacientes con depresión.


Ahí procedieron a implantar electrodos conectados a un generador de impulsos subcutáneo. Los científicos midieron los cambios registrados en el ánimo de los pacientes, así como su nivel de ansiedad. La cirugía requerida para este tratamiento es mínimamente invasiva y reversible. Se ha observado que la mitad de los pacientes sometidos a esta experiencia han conseguido mejorar su ánimo y su índice de masa corporal.


El doctor Andrés Lozano, neurocirujano e investigador de referencia, subraya lo esperanzador de esta nueva terapia, sobre todo en aquellos pacientes con menor peso. A la espera de ensayos concluyentes, se abre una puerta a la esperanza para enfermos con anorexia severa.

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