El alzheimer podrá ser detectado gracias a un análisis de sangre

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El Alzheimer es una de las enfermedades neurodegenerativas que mayor impacto tienen en nuestra sociedad. Se manifiesta por el deterioro de las capacidades cognitivas del paciente, acompañadas por la aparición de diversos trastornos conductales. A medida que las células nerviosas del cerebro (neuronas) mueren, las regiones afectadas se atrofian progresivamente.


Se trata, en todo caso y hasta el momento, de una enfermedad incurable y terminal. Esta forma común de demencia sitúa la duración media del paciente en unos 10 años tras el diagnóstico, aunque la esperanza de vida varía en función de la gravedad con que se manifieste la enfermedad.


Síntomas del alzheimer


En su fase inicial, el alzheimer puede confundirse con cuadros de estrés o envejecimiento. Y es que una de sus principales características es la vivencia de episodios de confusión, viendo menguada la capacidad para adquirir nuevos recuerdos. Para el diagnóstico del alzheimer suelen realizarse análisis de conducta y de cognición, así como distintos tests con neuroimágenes (en caso de estar disponibles). El avance de la enfermedad comporta la aparición de nuevos síntomas como la irritabilidad, la agresividad, los cambios de humor, los trastornos del lenguaje, la pérdida de la memoria a largo plazo y la tendencia creciente al aislamiento.


Todo ello conlleva la mengua de las funciones biológicas, desembocando en la muerte del paciente. No existe hasta el momento ninguna cura efectiva para esta patología, por lo que los tratamientos disponibles se centran solamente en atajar y paliar el cuadro sintomático. Los expertos recomiendan una serie de pautas para prevenir su desarrollo, tales que la estimulación mental o una dieta saludable.


Novedades en la detección del alzheimer


Un grupo de investigadores británicos acaba de presentar una prueba para detectar el alzheimer en su fase inicial. Ésta consiste en el rastreo de una combinación de “marcadores” de la sangre que diferencian a las personas sanas de las enfermas. Se sirve de algunas proteínas íntimamente ligadas al alzheimer como la amiloide y APOE para buscar marcadores indicativos en la sangre de los pacientes.


Kevin Morgan, de la Universidad de Nottingham, ha calificado el hallazgo de esperanzador, aunque ha matizado que todavía necesitan validarlo. Subraya la importancia del desarrollo de este tipo de diagnóstico, sencillo y rápido, que podría servir para complementar y afinar los resultados de las pruebas usadas en la actualidad.

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