Descubren una proteína contra las ETS

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Las mujeres y la proteína que protege contra las ETS

En las últimas semanas no hemos dejado de conocer noticias esperanzadoras alrededor de la investigación en materia de enfermedades de transmisión sexual. Los avances experimentados en la detección precoz y el tratamiento del VIH, por ejemplo, han abierto el camino a una nueva terapia génica que pueda sustituir al cóctel de fármacos actual.


Además, las campañas de vacunación contra el virus del papiloma humano iniciadas hace tan solo unos años pretenden reducir el riesgo de contraer otras patologías asociadas como las verrugas genitales o incluso el cáncer de cuello de útero. Hoy nos despertamos con una última novedad en la prevención de las ETS. Veamos de qué se trata. 


Una proteína contra las ETS


Un reciente artículo firmado por científicos del Instituto de Investigación Médica Monash (MIMR) de Melbourne (Australia) y publicado en Science arroja un poco más de luz en el tratamiento definitivo de patologías de origen sexual como la clamidia y el virus del herpes simple. Y es que este grupo de expertos, liderado por Paul Hertzog, ha descubierto la presencia de una proteína en el tracto reproductivo femenino que posee la capacidad de proteger el organismo contra las infecciones de transmisión sexual.


Este nuevo elemento, que han denominado interferón epsilon (IFNe), parece jugar un rol vital en el sistema inmunológico femenino. Y es que su forma no es del todo usual. En la mayoría de los casos, las proteínas desarrollan esa función profiláctica a posteriori, es decir, tras hacer estado expuestos al virus o bacteria correspondiente. Sin embargo, la IFNe se produce naturalmente y está asociada al cambio hormonal, por lo que sus niveles varían a lo largo del ciclo menstrual femenino. 


Conclusiones de la investigación


La identificación de dicha proteína es de gran importancia, pues podría ayudar a estudiar y determinar la predisposición de cada mujer a sufrir infecciones de transmisión sexual. Además, su conocimiento puede servir como punto de partida para nuevas terapias que aumenten los niveles de inmunidad del organismo femenino o para el propio tratamiento de las patologías de origen sexual. Incluso se podría aplicar otras enfermedades de tipo inflamatorio. 


La IFNe aumenta la respuesta inmune femenina en el área reproductiva, por lo que resulta de lo más esperanzador en la investigación del VIH y VPH, por ejemplo. Habrá que ver si también puede ser aplicada al tratamiento de otras enfermedades como el cáncer, la endometriosis o la enfermedad inflamatoria pélvica. 

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