Afrontando la astenia primaveral

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marzo 30, 2016
Astenia primaveral

La primavera es una etapa de transición entre los rigores del invierno y la plenitud del verano. La naturaleza recomienza sus ciclos fértiles, aumentan las horas de sol de las que podemos disfrutar y la luz estimula de nuevo las células de nuestra piel. Sin embargo, todos esos factores positivos no consiguen blindarnos frente a uno de los mayores handicaps que afectan a nuestra salud física y emocional con este cambio de estación: la astenia.

¿Qué es la astenia primaveral?

Normalmente se define como una sensación de malestar general, caracterizada por la fatiga y la debilidad física. Aparece, curiosamente, con la llegada del buen tiempo. Y es que, aunque podamos considerar que el invierno -con sus pocas horas de luz y sus condiciones climáticas adversas- es más proclive a causarnos trastornos de naturaleza depresiva, las estadísticas indican lo contrario. Entre los múltiples síntomas de la astenia primaveral (que pueden variar en función de cada persona, intensificándose en algunos casos) suelen enumerarse: la tristeza, los dolores de cabeza, los problemas para conciliar el sueño, la falta de apetito, la apatía general, los fallos en la memoria, etc. A pesar de contar con un cuadro diagnóstico definido, la medicina estándar no reconoce a la astenia primaveral como una patología en sí misma. Muy al contrario, suele referirse a ella como el resultado de la combinación de diversas manifestaciones propias de otras enfermedades. En realidad, son muchos los que achacan el malestar primaveral a la incidencia de las alergias, que provocan alteraciones en el organismo, irritabilidad y fatiga.

Tratamiento para la astenia primaveral

Son muchos los profesionales de la medicina general y la psiquiatría que ponen en tela de juicio la existencia de la astenia. Por eso, niegan la posibilidad de prescribir un tratamiento específico para paliarla. Equiparada al célebre “síndrome posvacacional”, los expertos se oponen a las campañas farmacéuticas que en primavera y otoño llenan las estanterías de las boticas con productos especiales para mejorar nuestro ánimo. Las vitaminas de todo tipo, la jalea real, el ginseng y otros compuestos similares están en pleno auge en estos momentos. Según los especialistas, no se trata más que de simples placebos. Al igual que tantos otros productos inocuos, su efecto dependerá de nuestro compromiso con el que creemos es el remedio ideal para nuestros males. No hay mejor forma de combatir la astenia primaveral, pues, que desmitificándola. Dejemos de pensar en ella y afrontemos sus síntomas individualmente.

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